“Quién podría decir a dónde se dirige tanta gente, toda empeñada en ignorarse entre sí: aunque los cuerpos se rocen, se empalmen, se atropellen, los ojos se esquivan, las expresiones se anulan, la palabra aún no ha sido inventada. ¿Qué historias hay tras esos rostros?. Su identidad se diluye en la multitud, no parece importar a nadie. Escaleras arriba, escaleras abajo -como en un grabado de Escher- la gente transita incesante. El día se inicia con la cola infinita ante los torniquetes; acaba con el polvo que vuela en el túnel tras el paso del último tren.”
Texto de Rafael Vargas. “En una estación del Metro”. Luna Córnea. 1995
Imagen del interior de un vagón tomada a mediados de los años setenta en la estación Tasqueña.
Crédito: Imágenes de México.